Uno de los debates que viene captando la máxima atención en los foros sobre audio (y sobre mastering especialmente) y cada vez más en medios de comunicación “normales” – periódicos, revistas de música y otros – y ya ha llegado a “la calle” es el volumen al que la música se está produciendo en los últimos quince años y las consecuencias que esto está causando. La competencia entre compañías y el temor de los artistas a que su música suene con menos volumen que la de la competencia ha provocado que los ingenieros de mastering tengamos que tener en cuenta este factor, paralelo a los que deberían ser los factores principales.

Estamos hablando de la relación “calidad vs volumen” y de su problema principal: a más volumen, más distorsión y menor dinámica (léase movimiento).

En Mastering Mansion SIEMPRE respetamos las decisiones y el criterio artístico de nuestros clientes – incluso en relación al volumen de sus masters -, aunque debido a nuestra vasta experiencia, a veces solemos recomendar ciertos cuidados y variaciones (siempre se trata caso por caso), y entendemos la predisposición que tienen muchos artistas y compañías discográficas de intentar hacer sus lanzamientos más competitivos a costa del volumen, pero… ¿hasta qué punto esto se hace realidad?

Para entender este complejo problema, como primera medida deberíamos diferenciar los formatos y sobre todo deberíamos saber dónde se va a escuchar esta grabación. Es muy diferente el master que debemos hacer para un vinilo de música techno que se va a pinchar con otros discos de estilo semejante que el master que deberíamos hacer para un álbum de música pop que se va a escuchar en casa o en el coche y aún más diferente el master que deberíamos hacer para un single que básicamente se va a pinchar en radio.

Para cualquier álbum que va a ser reproducido en un equipo de HiFi casero es innecesario (e incluso indeseable artísticamente) utilizar compresores y limitadores por el mero hecho de conseguir volumen (suele haber razones estéticas, por supuesto) ya que si el cliente final requiere de más volumen, sólo tiene que subirlo con el control remoto de su amplificador.

El control de volumen del amplificador es básicamente una serie de resistencias. Esto significa que si esa rueda no existiera, el amplificador sonaría al 100% de sus posibilidades. Cuando bajamos el volumen del amplificador lo que hacemos es poner resistencias eléctricas al volumen natural del disco, por lo que cuanto más bajamos el volumen del amplificador (estamos BAJANDO el volumen del disco), más resistencias – generalmente de baja calidad – agregamos y por lo tanto, menor es la calidad final de lo que escuchamos.

Con esta simple regla de tres llegamos a la conclusión de que un disco que podemos oír más cerca del máximo volumen del amplificador, sin distorsión (y que nos permite seguir subiendo el volumen sin distorsionar) es un disco que ha sido respetado en el mastering (y casi con seguridad en la mezcla!) y que está cercano a la denominación ND (Natural Dynamics). Cuando reproduces un CD o un archivo de audio para que suene con volumen y la canción distorsiona, generalmente significa que el disco no está bien masterizado. La tragedia es que más del 90% de los discos que se han masterizado en los últimos cinco a diez años tienen una gran cantidad de distorsión de intermodulación, distorsión armónica y distorsión por clipping producida por el abuso de la compresión y la limitación durante el proceso de mastering (y muchas veces también de mezcla!).

Cada formato de reproducción debería tener su propio mastering y todos los formatos “deberían” (excepto que por razones estéticas se desee eliminar la dinámica) estar dentro de lo que nosotros denominamos “ND Mastering”: Natural Dynamics Mastering.

Hace ya varios años se han establecido estándares en Reino Unido y USA para poder certificar que una canción o álbum se engloba dentro del denominado Turn Me Up ® Mastering, sistema similar a nuestro ND ®, pero de carácter mundial, y del que Mastering Mansion es el primer estudio de Mastering de España asociado y con permiso para expender la certificación.

A continuación, para aquellos a los que les interese ver, escuchar y leer más información sobre lo que los ingenieros de Mastering denominamos “La Guerra del Volumen” y cómo nos afecta a todos, encontrarán unos vídeos y unas imágenes muy claros e ilustrativos, además de links (muchos de ellos traducidos al castellano) a algunos de los más interesantes artículos sobre el tema y su problemática, publicados por prestigiosos medios mundiales – como la más importante revista musical del mundo, Rolling Stone y los periódicos ingleses The Times y The Guardian, entre otros.